Hoy me he tomado la licencia de dejaros con una reflexión que nos propone mi amigo Xavi y que seguro que todos hemos discutido en alguna ocasión. Os la dejo sin más.

El odio a los subtitulados o la maravillosa historia de la recompensa no inmediata.

Para los amantes del cine, sea el que sea, ahí va una reflexión que me permito proponeros:

Sin entrar en detalles ni cifras estadísticas, creo que no es aventurado afirmar que las veces que vemos las películas en versión original son poquísimas cuando no, casi inexistentes y en la mayoría de los casos, si algunas de estas v.o. cae en nuestras manos es porque hemos tenido mala suerte con la bajada de emule o algo por el estilo…

A los sibaritas en general y muy especialmente a los cinéfilos más avezados les diré algo que ya saben, ningún doblador le da al personaje lo que el actor, aunque como hipótesis puede haber quien no esté de acuerdo, esta afirmación se hace mucho más patente en el caso de los grandes, por ejemplo “DeNiro” pero lo podéis extrapolar a casi cualquiera y si además, a esto le sumamos en que literalmente tampoco dicen exactamente lo que el original pues imaginad que fiasco.
 Hay pocos países como el nuestro en el que las películas se doblen, no lo se exactamente  (para eso esta la wikipedia 😉 ) pero en fin, quizás por eso hablamos tan mal el inglés y es que en esta época en la que ya no hay esfuerzo y todo tiene que ser a la de YA, puede parecer más fácil y rápido el ir directamente a las pelis dobladas… también para los que no han estado en contacto con otra lengua aprender un idioma es difícil, pero… ¿ y que ? si es difícil lo único que quiere decir es que hay que incar los codos más y como todo al principio cuesta pero luego el resto de vuestra vida vais a estar disfrutando de vuestra cosecha personal de disciplina que en el caso de los que les gusta el cine es ver las películas como fueron hechas y no como un sucedáneo para indisciplinados.

en fin… ánimo y a darle al botón de “dual” del mando que para eso está!

Xavi.

P.D. esta demostrado cientificamente que leer música, hacer algoritmos matemáticos y aprender idiomas agiliza nuestra mente y previene de manera activa el alzheimer.