Louis Treserras (49 años) y Berit Hildre (43 años) son una pareja de artistas instalados en el sur de Francia y que han establecido desde hace más de 20 años un rentable diálogo de creación. Ambos artistas se inspiran en el cuerpo humano para realizar sus obras, el desnudo femenino en la obra de Treserras y el mundo de la infancia en la de Berit. Ambos son autodidactas y han tenido como aprendizaje libros de anatomía que han estudiado con sumo cuidado. Tienen su propia academia desde hace más de diez años donde enseñan técnicas de pintura, dibujo y escultura y exponen juntos un par de veces al año.
Louis Treserras pinta desnudos hace cerca de 30 años. Ha sabido poner la técnica, y un enfoque casi matemático del cuerpo al servicio de un Arte profundamente intimista y poético, viendo el cuerpo desde su lado más simbólico, lo que le lleva a desarrollar su propia estética, deformándolo, alargando las piernas sobre grandes pies, reduciendo busto y cabeza, a veces hasta el exceso, aunque eso es parte integrante de su labor de investigación. Técnicamente le gusta mezclar los estilos; acrílicos, carboncillo, aceite…. todo excepto la acuarela. El mismo prepara sus telas y cita entre sus influencias a Balthus, Leonor Fini, y Bouguereau por el cual reconoce una profunda admiración, y aunque reconoce haber copiado mucho “es la mejor manera quizás de aprender” – nos dice, ha sabido desarrollar su propio estilo. Treserras busca en sus obras la emoción expresada por sus personajes, su mirada, su actitud. El habla de “personajes” no de “desnudos”, luego el espectador lo interpreta con total libertad, cada uno se acerca al cuadro con su propia mirada. Aunque su obra principal es la pintura, Louis Treserras trabaja también la fotografía y la escultura, donde nuevamente encontramos una delicada y sensible carga erótica.

Para Berit Hildre, el proceso creativo es también asunto de larga duración.   Comienza por buscar actitudes, posiciones realizando pequeños proyectos en volumen. Cuando encuentra la inspiración, ataca un bloque de tierra más importante.  Su material preferido es una piedra de raku.  “Es una tierra tierra muy resistente.   Puedo cocinar partes bastante gruesas. No tengo nunca problema de grietas con el secado o  la cocción.” En su trabajo, el escultor puede recurrir a un modelo que fotografió. “Estas fotografías me sirven de base para la exactitud anatómica. Pero se conciben numerosas partes sin modelo”. Berit Hildre talla la tierra en lleno, sin palomina, ni refuerzo. “Encuentro así más libertad en la forma, no me gusta la idea que haya un hueco…” El artista trabaja a la vez sobre varias partes, para darse tiempo a la reflexión y la maduración. Algunas son de tamaño modesto, otras mucho mayores.   Pacientemente, retira los pedazos de tierra inútiles, hace nacer en el bloque una forma humana, lo precisa poco a poco…  Antes de cocinarlo, deberá vaciarlo y hacerle el secado. “La preparación es pues bastante larga. Entre el pequeño proyecto, la realización de la tierra, el évidage y la cocción, se tarda varios meses.” Las piezas resultantes se confían a un fundador para efectuar tiradas en bronce. Para Berit Hildre, estas piezas son como sus pequeñas hijas, una encarnación espiritual que reflejan su propia infancia.

Louis Treserras (49 years) and Berit Hildre (43 years) are a pair of artists installed in southern France and they have established for over 20 years a profitable dialogue building. Both artists are inspired by the human body to perform their works, the female nude in the work of Treserras and the world of children in the Berit. Both are self-taught and have learning anatomy books who have studied with great care. They have their own academy for over ten years where he taught techniques of painting, drawing and sculpture and exhibit together a couple of times a year.
Louis Treserras paints nudes nearly 30 years ago. He has put the technique, and an almost mathematical approach the body in the service of a deeply intimate and poetic art, viewing the body from its more symbolic side, which led him to develop his own aesthetic, deforming, lengthening the legs on big feet Reducing head and chest, sometimes to excess, although that is an integral part of their research. Technically likes to mix styles; acrylics, charcoal, oil …. everything except the watercolor. It prepares his canvases and cites among his influences to Balthus, Leonor Fini, and Bouguereau by which recognizes a profound admiration, and even admits that it copied much “is perhaps the best way to learn” – tells us, has managed to develop its own style. Treserras looking at his works emotion expressed by his characters, his gaze, his attitude. He talk of “characters” not “naked”, then the viewer interprets it with complete freedom, each approaches the table with their own eyes. Although his work is painting, Louis Treserras also works photography and sculpture, where again we find a delicate and sensitive erotic charge.

To Berit Hildre, the creative process is also long-term affair. It begins by searching attitudes, positions doing small projects in volume. When you find inspiration, attacking a block of land more important. Her preferred material is a stone raku. “It’s a very rugged land earth. I cook fairly thick parts. I have no problem never cracks with drying or cooking.” In his work, sculptor can use a model that photographed. “These photographs I serve as the basis for anatomical accuracy. But many parts are conceived without model.” Berit Hildre carving land in full, without Palomino, or reinforcement. “I find more freedom in the way, I do not like the idea that there is a gap” The artist works at the same time on several sides, to give time for reflection and maturation. Some are modest in size, others much older. Patient, remove the pieces of land useless, gives rise in the bloc a human form, it requires little by little… Before cooking, be empty and make drying. “Preparation is therefore quite long. Among the small project, conducting land, évidage and cooking, it takes several months.” The resulting pieces are entrusted to carry out a founder runs in bronze. To Berit Hildre, these pieces are like their small daughters, a spiritual incarnation reflecting his own childhood.

Esculturas de Berit Hildre