Charles Malinsky es un pintor nacido en Yorkton, Saskatchewan, Canadá, en 1956 y graduado en el Alberta Collage of Art and Design. El se considera a si mismo un narrador, un artista visual. A través de sus pinturas nos cuenta historias, a veces narraciones cortas que el completa en un cuadro y otras descripciones más largas que completa con una serie. Para ello utiliza óleos en blanco y negro y grafitos sobre papel. Es la sub cultura lo que utiliza como puente de inicio para la representación de los elementos de la condición humana interpretada a través de los ojos del artista. Sus pinturas son oscuras y de aspecto decadente, pero siempre envueltas en un aura misteriosa que le confieren una belleza singular. Sus conocidos series “Culture of the Angels”, “Long Journey” y “Black Circus”, contienen una representación de la continua lucha entre el bien y el mal, enfocada hacia el tema de la salvación del alma humana. Ángeles guerreros de grandes alas en constante batalla o personajes circenses de connotaciones fantasmagóricas, configuran el universo particular de Charles Malinsky.

A finales de los años ochenta Charles Malinsky decidió tomarse un tiempo, concretamente siete años, para concentrarse en la búsqueda de un lenguaje propio, que finalmente daría como resultado su característica pintura en blanco y negro, acompañada de una temática de connotaciones narrativas que inspiraría su trabajo de la década siguiente. Tras el gran éxito de sus exposiciones, el artista decide trasladarse a Madrid para estar más cerca de Europa y así poder satisfacer la demanda llegada desde Alemania o Francia, al tiempo que su mujer Marilyn, podía seguir su carrera de baile flamenco.


Como curiosidad destaca el hecho de que Malinsky tenía fijada su primera exposición en Madrid la fecha del fatídico 11 de Marzo del 2004. Charles y su esposa viven muy cerca de la estación de Atocha, y aquél día el sonido de las bombas les despertó sobresaltados por la mañana. Después de un intenso y desgarrador debate sobre la conveniencia o no de posponer la apertura, los organizadores decidieron finalmente proceder. La exposición presentó los últimos dos ciclos de trabajo de Malinsky, “The Final Journey” (El final del viaje) y “Rapture of the Angels” (El rapto de los Ángeles). “El final del viaje” es una representación pictórica del viaje de las almas desde la muerte, a la otra vida en su viaje en tren. La naturaleza trágica de la premonición no se puede ignorar a la luz de los horrendos atentados.