Continuando con la línea erótica en fotografía que hemos adoptado estos días, hoy os traigo a Libor Kappel, un fotógrafo de la República Checa del que disponemos de poca información, aunque en su web nos deja una amplia muestra de su trabajo desde sus comienzos, allá por el 2003. A pesar de no contar con ningún tipo de formación, Libor se aplica en el manejo de la luz y los escenarios, convirtiéndose en un excelente creador y contador de historias.

Kappel centra su trabajo casi exclusivamente en la fotografía erótica, con muchas alusiones fetichistas, pero sobre todo con un gran sentido del humor que le da a sus imágenes un aspecto desenfadado y algo gamberro. De nuevo los escenarios abandonados y decadentes son el fondo utilizado para resaltar los cuerpos desnudos que parecen formar parte del paisaje. Tal vez resulte una fórmula algo usada, pero que duda cabe de que siempre es efectiva. La desolación del entorno en contraposición con la belleza femenina. Kappel construye historias con su cámara, pero incluso sus fotos más trasgresoras conservan ese aspecto informal que hace de esas historias un juego irónico, divertido y suficientemente erótico.