Guy Louis Banarès aka Guy Bourdin (París, Francia, 1928-1991) fue uno de los fotógrafos de moda y publicidad más destacados de la segunda mitad del siglo XX, un artista que puso patas arriba con sus imágenes el Voge frances en los años 50, un hombre obsesionado que contruyó imágenes surrealistas, absurdas y melancólicas poniendo sus modelos en posturas imposibles e incómodas. Bourdin tenía fama de exigente y difícil, y una de sus modelos confesó que para poder trabajar con el había que adoptar cierta forma de ser masoquista. El amaba a las mujeres pelirrojas, que le recordaban una madre que lo había abandonado de niño. Su mujer, una vez separada de el, se suicidó ahorcándose ella misma. Bourdin no eshibió su obra en público hasta pasados 20 años, pues no quería sacarlas de su contexto original, lo cual no le impidió realizar numerosas exhibiciones de sus dibujos y pinturas, faceta que también desarrollaba paralelamente. Era un anti-promotor hasta el punto de querer que su trabajo fuera destruido después de su muerte. La primera gran monografía de su trabajo fué Exhibit A, publicado diez años después de su muerte.

Bourdin fue el primer fotógrafo en crear una narrativa compleja y, a continuación, arrebatarle un momento – sensual, provocador, chocante, exótico, surrealista, siniestro – y simplemente asociarlo con un tema de moda. Las narraciones eran extrañas y misteriosas, llenas de violencia, sexualidad, y surrealismo. Entre sus influencias encontramos a su mentor Man Ray, el fotógrafo Edward Weston, los pintores surrealistas Magritte y Balthus, y el cineasta Luis Buñuel. Aunque mucho menos conocido para el público de su colega Helmut Newton (también trabaja para Vogue), Bourdin, posiblemente, ha sido más influyente en las generaciones más jóvenes de los fotógrafos de la moda. Los monocromos con tintes eróticos y sadomasoquistas de Newton contrastaban con los colores brillantes de Bourdin. Las imágenes de ambos están inundando con elementos fetichistas, corsés, equipos de cuero ceñidos y zapatos de tacón alto, no obstante Bourdin entabló una fructífera relación profesional con el zapatero Charles Jourdan en los 70. El fotógrafo fue pionero en plasmar gráficamente el componente más fetichista del calzado. Desde entonces, el zapato de tacón sirve para mucho más que para caminar. Guy Bourdin falleció de cancer el 29 de marzo de 1991.

Muchos fotógrafos contemporáneos han expresado su aprecio por el trabajo de Guy Bourdin, incluyendo Nick Knight, David LaChapelle y Jean-Baptiste Mondino. Este último fue acusado de plagio por Samuel Bourdin (hijo de Guy), ya que dirigió el video musical de la canción Hollywood de Madonna, donde se mostraban imágenes idénticas a las célebres fotografías de su fallecido padre. Bourdin consideró que la obra audiovisual de Montino no era un homenaje a la obra de su padre, sino un robo y exigió 600.000 dólares.

En la Web de ShowStudio también se pueden ver 12 películas de un minuto de duración cada una de ellas bajo el título de Compulsive Viewing: The Films of Guy Bourdin que fueron rodadas en las sesiones fotográficas de Bourdin y que si buscais también encontraréis en YouTube.