Atsushi Tani es un fotógrafo japones que utiliza el fotomontaje para dotar a sus obras con una poderosa carga visual.. Con su modelo fetiche, Satomi, te da la oportunidad de evocar sus visiones extrañas y su fascinación por el cuerpo humano decolorado. La deformación de la carne, la mutación de la sexualidad, las imágenes de fantasmas y lo mórbido de la feminidad hacen de sus fotografías un collage entre lo humano y la máquina, con una buena carga sexual. Su obra apenas ha salido de Japón, y aunque lleva años haciendo fotografía, un terremoto en 1995 produjo un incendio en la galería donde exhibía parte de su obra destruyéndolo todo.