Me deja Alana en los comentarios el enlace con esta página, La valse des monsters. Su autor, que se hace llamar Tote Kinder nos presenta un trabajo tremendo y terrorífico donde nos encontramos nuevamente con la belleza en el horror, con los miedos y pesadillas tratados sin complejos, acercándonos a ellos como nos acercamos a un niño maltratado y repudiado por los cánones de belleza impuestos en nuestra sociedad.

Nacido en África en a mitad de los años setenta, vive y trabaja actualmente en Francia. Desde niño es un gran entusiasta de las Artes en todos sus ámbitos y para el todo es bueno para expresar a su manera desde sus temores más rechazados hasta sus deseos más adulados. Su seudónimo, Tote Kinder, quiere decir “niños muertos” en alemán, lo cual no ha de tomarse al pie de la letra, pues lo que intenta expresar es el miedo a que ese “niño” deje de tener un lugar en su vida.

Con sus trabajos Tote Kinder quiere “denunciar la mirada de otros sobre lo que para la mayoría parece no corresponder a la belleza actual, los bonitos monstruos, aquéllos que se cruza por todas partes, sobre los cuales se da la vuelta para examinarlos mejor y volverlos aún más culpable de no entrar en este molde post publicitario.” Tote Kinder intenta hacernos ver que la mirada dicta todos nuestros sentimientos, que no se toma el dolor de conocer a la persona. Sus imágenes quieren provocar una reacción despojada de prejuicios precipitados, del miedo a lo desconocido, nos sumergen en esos mismos miedos para salvaguardarnos de ellos. Enfrentarse a sus criaturas cara a cara es enfrentarse a nuestro propio subconsciente. Sin duda un ejercicio de difícil factura.