Philippe Bréson nace en Francia en 1960. Su pasión por la fotografía le viene desde los diez años. Actualmente dirige el servicio de fotografía del diario 20 Minutos francés. Cuando no está maltratando las modelos de sus imágenes se dedica a fotografiar peces del acuario, los museos de historia natural y a practicar antiguos métodos de fotografía. A Philippe nunca le han gustado las fotos demasiado “limpias”, prefiere los rastros y las impresiones, las placas fotográficas rotas y borradas de los erotómanos de principio de siglo, las antiguas imágenes de medicina forense y las academias arrugadas y maculadas de los que se sirven pintores y escultores. Philippe Bréson juega con sus negativos en busca de otra realidad. Nuevamente nos encontramos con un artista que trata el erotismo, y en este caso también el fetichismo, desde un prisma diferente. Fascinado por las cicatrices voluntarias o fortuitas, recorta, rasga, desmonta y remonta imágenes donde ve iconos consagrados. Desconstruye sus modelos con cierta agresividad, burlando el erotismo de sus desnudos, o enfocándolos hacia un paisaje diferente que no por ello deja de ser atractivo. Es, nuevamente, otra forma de enfocar la sexualidad que desprenden las imágenes. Philippe hace un doble planteamiento con su obra, por un lado la transgresión hacia la técnica fotográfica clásica, a la que respeta y en cierta manera homenajea, y por otro el placer por el riesgo que implica el resultado de sus imágenes.

Philippe Bréson born in France in 1960. His passion for photography comes from the ten years. Currently runs the service photograph of the French newspaper 20 Minutes. When not mistreating the models of its images is devoted to photographing fish aquarium, natural history museums and ancient methods of practicing photography. Philippe never have liked the photos too “clear”, prefers traces and prints, photographic plates and broken erased from erotomania principled century, the old images of forensic medicine and academies wrinkled and macular those serve painters and sculptors. Philippe Bréson plays with negatives in search of another reality. Again we are dealing with an artist eroticism, and in this case also fetishism, from a different prism. Fascinated by the voluntary or accidental scars, cuts, tears, breaks and trace images which sees icons enshrined. Broken their models photos with some aggressiveness, circumventing the eroticism of his nudes, or a landscape-oriented differently than it nevertheless be attractive. It is, again, another way of approaching sexuality and releasing the pictures. Philippe makes a dual approach to his work, first transgression towards classical photographic technique, which respects and somehow honor and pleasure for another because of the risk involved the outcome of his pictures.