Chris Jordan es un fotógrafo de Seattle, Washington, USA conocido por sus obras a gran escala que representan y a la vez critican, el consumismo en el que está sumergido Estados Unidos. Nacido en una familia de padres artistas, Jordan asiste a la escuela de derecho, como el mismo dice, “para todas las razones equivocadas”, y pasa diez años trabajando de abogado mientras utiliza todo su tiempo libre y dinero en la fotografía. En su web encontramos tres de sus series. Por un lado tenemos Running the Numbers, una mirada a la cultura contemporánea norteamericana a través de la austera lente de las estadísticas. Es tal vez su obra más destacada, fotos de gran tamaño que muestran una visión a la distancia y otra muy diferente, y esclarecedora, al mirarlas en detalle. Pero para Chris Jordan el simple hecho de la fotografía no le es suficiente, y así toma los números para hacer una comparativa que despierte en el espectador el sentimiento que pretende trasmitir con sus composiciones. De esta forma una composición realizada con 426.000 teléfonos móviles, son tantos como los que se desechan en Estados Unidos cada día. Aparte de las aquí expuestas, otras composiciones son: 410.000 vasos de papel, tantos como los utilizados cada 15 minutos. 125.000 billetes de $1, tantos como se gasta el gobierno en la guerra de Irak cada hora. 29.569 pistolas, tantas como muertes por armas de fuego en 2.004. Es a través de la fotografía y de los números con lo que Chris Jordan nos quiere mostrar la magnitud y gravedad del problema. (Clic en imagen para ampliar)

200.000 paquetes de cigarrillos, tantos como norteamericanos mueren por el tabaco cada 6 meses.

32.000 muñecas Barbie, tantas como operaciones de aumento de pecho mensuales (2006)

También incluye en su web la serie In Katrina’s Wake: Portraits of Loss from an Unnatural Disaster, una extensa galería fotográfica de diferentes objetos acumulados por el Katrina donde la belleza y el horror se dan cita para dejarnos constancia del costo personal de nuestro excesivo consumismo.
“Hay pruebas que sugieren que Katrina no fue un evento totalmente natural como un terremoto o tsunami. La temporada de huracanes del 2005 y su extraordinaria gravedad puede estar vinculada al calentamiento global, que contribuye en América en medida desproporcionada a través de nuestro extravagante consumo y las prácticas industriales.  Casi 300,000 estadounidenses que perdieron todo en la propiedad de Katrina el desastre. La pregunta en mi mente es si todos somos responsables en cierta medida.”
“Los daños del huracán se han visto amplificados por otras causas humanas, incluidas los fracasos de la preparación y la respuesta en muchos niveles; las condiciones de pobreza; problemas que se han sumido en maniobras políticas; la pobreza del medio ambiente, algunas zonas más vulnerables, y la conspicua ausencia de recursos federales que ya estaban siendo utilizados por la Administración Bush en las guerras de Iraq y Afganistán.”
“Desde esa perspectiva, mi esperanza es que estas imágenes podrían alentar una reflexión sobre el papel que desempeñan cada uno de nosotros, y la pérdida que todos sufrimos, cuando una catástrofe evitable de esta magnitud ocurre a la gente de nuestro propio país. Katrina ha iluminado nuestra interconexión, y hace que nuestra responsabilidad personal como miembros de una sociedad consciente sea cada vez más difícil de negar.”

2.000.000 de botellas de plástico, tantas como las que se tiran cada 5 minutos.

Sobre su tercera serie Intolerable Beauty: Portraits of American Mass Consumption nos cuenta:
“Explorando alrededor de nuestro país el transporte marítimo y los puertos industriales y astilleros, donde el detritus acumulado de nuestro consumo está expuesto a la vista como capas erosionadas en el Gran Cañón, encontré la evidencia en cámara lenta de un apocalypsis en curso. Estoy horrorizado por estas escenas, y, sin embargo, miro dentro de ellas con asombro y fascinación. La inmensa escala de nuestro consumo puede parecer desoladora, macabra, extrañamente cómica e irónica, e incluso oscura y hermosa, para mí su característica constante es una complejidad asombrosa.”
“La omnipresencia de nuestro consumismo tiene un seductor tipo de mentalidad de mafia. Colectivamente estamos cometiendo un gran e insostenible acto de mafia, pero cada uno de nosotros somos anónimos y nadie está al cargo o es responsable de las consecuencias. Me temo que en este proceso estamos haciendo un daño irreparable a nuestro planeta y para cada uno de nuestros espíritus.”
“Como consumidor americano que soy, estoy en condiciones de no menear un dedo, pero sí sé que, cuando reflexionamos sobre una cuestión difícil en la ausencia de una respuesta, nuestra atención puede dirigirse hacia el interior, y en ese espacio puede existir la posibilidad de alguna evolución de pensamiento o acción. Por lo tanto, mi esperanza es que estas fotografías pueden servir como portales a una especie de auto-cultural de investigación. Puede que no sea el terreno más cómodo, pero he oído decir que en el riesgo de auto-conciencia, por lo menos sabemos que estamos despiertos.”

83.000 fotografías de prisioneros en Abu Ghraib, igual al número de personas que han sido arrestados y detenidos sin juicio u otro tipo de ley durante la guerra del terror de la administración Bush.

Aunque las imágenes que os dejo pertenecen todas a su serie Runing the Numbers, os aconsejo un paseo por el resto de sus galerías que no os llevará demasiado tiempo y si ayudarán a entender ese mensaje comprometido que Chris Jordan ha querido transmitirnos. Aquí os dejo también un enlace donde podéis entender un poco mejor el proceso de su trabajo fotográfico.

106.000 latas de refrescos representan el consumo norteamericano en solo 30 segundos.