Ingrid Baars es una artista holandesa nacida en 1969 difícil de clasificar. Desde su graduación en la academia Willem de Kooning en 1992 en Rotterdam, Holanda, sus ilustraciones han sido publicadas en numerosas revistas como “Cosmopolitan”, “Playboy”, “Elegance”, “Elle and Man”. En 1997 gano el premio Ilustración del Año del NBO (un premio honorífico a la mejor ilustración del año concedido por la Asociación de Diseñadores Holandesa). En el 2008 ha ganado el premio ADCN (un prestigioso premio de el Art Directors Club Netherlands) en la categoría de fotografía.

Su arte, de difícil clasificación, se basa en la utilización de diferentes técnicas mixtas. Sus fotografías son manipuladas digitalmente dejándonos unas imágenes poéticas y misteriosas. Sus composiciones equilibradas, colores apagados y enérgicas formas cautivan al espectador. Las figuras interpretan un sutil juego erótico, siendo atractivas e inaccesibles al mismo tiempo. Hay una mezcla de familiridad y extrañeza en sus composiciones, a veces un tanto abstractas, que parecen contener una advertencia: algunos misterios es mejor dejarlos sin resolver.

Ingrid Baars is a Dutch artist born in 1969 difficult to classify. Since her graduation from Willem de Kooning Academy in Rotterdam in 1992, Baars’ illustrations have been published in magazines such as “Cosmopolitan”, “Playboy”, “Elegance”, “Elle and Man”. In 1997, Baars won the Illustration of the Year Award from BNO. She winner ADCN (a prestigious award by the Art Directors Club Netherlands) Award Category Photography in 2008.

Ingrid Baars’ art cannot be classified into one singular category.  She successfully uses mixed-media technique to represent the contrasts and intensity of her subjects bringing her visual art to life. Baars reworks photographed and digitally manipulated elements into luminous, mysterious and poetic images.  Balanced compositions, subdued colours and strong forms captivate the viewer.  The figures play a subtle erotic game, being attractive and unapproachable at the same time. The combination of familiarity and strangeness, figurative and abstract creates the tension that can electrify the less careful viewer.  The images contain an implicate warning: some mysteries are better left unsolved.