Kes Richardson es un artista londinense que trabaja sus pinturas de forma curiosa, ya que usa de modelos para sus acrílicos fotos pornográficas sacadas de Internet que después el manipula con tres o cuatro colores básicos y trazos finos creando un diálogo entre la línea y la forma abstracta que da como resultado unos retratos con una buena carga sexual pero con delicada armonía. Las imágenes que resultan son limpias y reflejan una sensualidad y una ambigüedad que nada tiene que ver con la fuente original. De la misma forma, los colores suaves que utiliza en sus trabajos, le dan a estos una calidad muy de arte pop. Kes ha alcanzado un éxito comercial y crítico considerable, gracias sobre todo a los años que ha estado representado por la Clapham Art Gallery, y sus trabajos se vienen cotizando a 2000 dólares un acrílico de 100×100.