Después de una semana enfrascados en diferentes temas fotográficos, arrancamos esta con la vista puesta en el dibujo, la ilustración y la pintura, y es en este último arte donde tropezamos con un artista nacido en Tokio que se llama TKL Kizimecca.

Estamos acostumbrados en parte a las visiones tan peculariares del arte japonés y al tratamiento que sus artistas hacen del sexo, la violencia, la sangre y el horror. Es fácil encontrar trabajos oscuros y de gran dureza visual entre ilustradores o artistas digitales, pero Kizimecca nos acerca su particular mundo en óleo sobre lona, un mundo donde parece explorar la condición humana hasta límites que solo podemos imaginar. Inquietantes y desoladoras pinturas donde los detalles son cuidados con enfermizo y brillante esmero y que nos disecciona y amplia en su web en cada una de sus obras. 300 horas de trabajo por cuadro de media y encontramos sus primeros cuadros fechados en 1983 donde se aprecia una crítica social que luego va degenerando hacia un abismo más generalizado.