Jacques Poirier nace en París en 1928. Hijo de madre pintora respirará ya el aire artístico desde muy pequeño, conviviendo con pinceles y acuarelas. En 1945 entra en la escuela superior de Bellas Artes de París, y al año siguiente, con tres camaradas, organizará su primera exposición. De 1950 a 1981 pinta en secreto cuando sus actividades de ilustrador de prensa, de edición y de publicidad le dejan tiempo de ocio. En 1981 decide dedicarse completamente a la pintura. Algunos no se atreven a pronunciar la palabra genio al hablar de su obra, sin embargo se convierte en un virtuoso de tres elementos esenciales en sus óleos: la técnica, el humor y la poesía. A pesar de todo no es artista conocido, no al menos en Internet donde apenas he encontrado información.