Katherine Blackwell es una artista americana que pasa la mayor parte de su infancia y adolescencia en Vermont, donde, con el apoyo de su padre, descubre su amor por el Arte, poniendo un gran empeño en descubrir e investigar la amplia variedad de medios expresivos que el mundo del arte que ofrece. Después de mudarse a Carolina del Norte a la edad de 15 años, comienza a centrarse en los óleos. Sin una formación formal, desarrolla sus habilidades haciendo estudios de una gran variedad de paisajes. Poco después se concentra en los retratos, en los que encuentra grandes emociones y desafíos, así como una gran satisfacción en los resultados logrados. Una decidida y coherente concentración en los rostros y el cuerpo humano, la llevan a plantar las semillas en la evolución de su Arte.

Su serie, “Melty People”, es el resultado de esta operación de concentración generada durante años y años en su juventud realizando bocetos y manipulando el cuerpo humano. Su experiencia en el Arte del retrato la llevan a entender las técnicas necesarias para crear el parecido de esa forma humana. Entonces traslada esas técnicas a las mencionadas líneas de duros bocetos para hacer más detalladas las esculturales figuras en óleos. “El objetivo es que sean lo más realista posible, a pesar de sus circunstancias imposibles”, afirma.

Katherine encuentra con “Melty People” su “voz” artística. La convergencia del desarrollo de la técnica y la fantasía juvenil, hace surgir algo por lo que ella siente verdadera pasión. “Melty People” es una interpretación del mundo en que vivimos. Es la visualización de las emociones y la conexión física que cada uno tenemos con los demás, a veces en lucha, a veces unidos y otras veces totalmente inconscientes de la relación que compartimos.